¿Puedo hacerte una pregunta?

Una serpiente estaba persiguiendo a una luciérnaga. Cuando estaba a punto de comérsela, esta le dijo: “¿Puedo hacerte una pregunta? “. La serpiente respondió: “En realidad nunca contesto preguntas de mis víctimas, pero por ser tu te lo voy a permitir”. Entonces la luciérnaga le pregunto: “¿Yo te he hecho algo?”. “No” , respondió la serpiente. “¿Pertenezco a tu cadena alimenticia?”, pregunto la luciérnaga. «No”, volvió a responder la serpiente. “Entonces, ¿por que me quieres comer?”, inquirió el insecto. “¡Porque no soporto verte brillar !”, respondió la serpiente. En resumen, la envidia es la admiración mal llevada!! Quemalavida 🤓